Birigay | Carlos II a caballo

WPML not installed and activated.


INTERVENCIONES

Carlos II a caballo


Categoría

Pintura

Tipología

Grandes lienzos

Localización

Monasterio de San Millán de la Cogolla
San Millán de la Cogolla, La Rioja

Época

S. XVII

Estilo

Barroco

Autoría

Anónimo

Medidas

199 x 138 cm

Promotor / Cliente / Patrocinador

Gobierno de La Rioja/Monasterio de San Millán

Año de restauración

2005

Se trata de un retrato ecuestre del Rey Carlos II [1], último monarca español de la dinastía de los Habsburgos.

Esta tipología de retratos reales ha sido muy habitual en la historia de la retratística española cuyo auge encontramos en el Barroco siendo su máximo exponente la escuela madrileña, con los retratos de corte ; en concreto con el pintor Diego de Velázquez que realizó varios encargos  reales para el Salón de Reinos en el palacio del Buen Retiro, evidenciando no sólo su calidad pictórica sino quedando como paradigmas tipológicos de gran trascendencia para otros pintores. Para este lugar, semejante a una galería propagandística de la Monarquía absoluta a través de cuadros de batalla y retratos, realizó varios retratos ecuestres de los antecesores directos de Carlos II, así se encuentran los de Felipe III, Margarita de Austria, Felipe IV (su padre) y la esposa de éste, Isabel de Francia. De este matrimonio nació el Príncipe Baltasar Carlos, cuyo retrato ecuestre realizó igualmente Velázquez .Carlos II será, después del fallecimiento de la Reina Isabel y su hijo,  el fruto del Matrimonio entre Felipe IV y Mariana de Austria, y el heredero al trono.

El retrato ecuestre del Carlos II es un “calco “, si se permite la expresión, del que hizo Velázquez para el príncipe Baltasar Carlos.

Debido a su pésimo estado de conservación no se evidenciaba todo el elenco de posibilidades comparativas con el retrato velazqueño que hoy podemos apreciar. Su deterioro también dio lugar a interpretaciones[2] erróneas en algunos casos y más acertadas en otros; en un inventario realizado en 1876 se dice que el rey es Carlos II . Ruiz Galarreta   en 1951,  sostiene que el retratado es el famoso Baltasar Carlos por su parecido, opinión tomada de la que hace el padre Avellaneda en 1935 y atribuyéndolo a fr. Juan Rizzi; esto último no del todo descabellado ya que el citado pintor fue maestro de pintura del niño- príncipe y gran conocedor de la obra de Velázquez, al que le sobrevive quince años y del que toma algunas de sus técnicas como la pincelada suelta y los brillos en telas o metales ; precisamente siendo el preceptor del príncipe en 1641 es cuando en esta etapa de su obra se aprecia más la influencia del pintor sevillano. Asimismo el Monasterio guarda toda una colección de lienzos de distintos reyes españoles y este lienzo se hallaba colocado tradicionalmente junto a los otros .

Otra opinión que sostiene Angulo Iñiguez circunscribe la autoría del lienzo al taller de Juan Carreño Miranda siendo , según él, uno de tantos retratos de corte que se hicieron después de 1671 cuando Carreño Miranda entró a ser pintor de cámara y en el que también trabajarían discípulos del maestro .

 

Los retratos reales fueron , como ya dijimos, la imagen del poder , a tal efecto, el retrato debía seguir unas consignas de ejecución dirigidas a transmitir la “dignitas” del personaje, veámoslo en este retrato de Carlos II:

La corveta, es decir la posición de medio salto sobre las patas traseras, es la posición de batalla del caballo preferida para retratar a los reyes y príncipes por su connotación heroica frente, por ejemplo a la utilizada para las damas, más calmada y señorial, como la conocida como posición al paso. Los elementos del poder militar (general del ejército) que ostenta son la bengala o también llamado bastón de mando que sostiene con su mano derecha y la banda roja que le rodea el pecho para anudarse en la cintura, a un lado .

El Rey viste elegante traje compuesto de jubón de mangas abullonadas y calzón en azul celeste con dibujos que parecen bordados en blanco o plata, también lleva calzas y guantes blancos. Se toca con un pequeño sombrero en fieltro negro adornado con grandes plumas blancas. Lleva larga peluca al uso ondulada y blanca.

 

El fondo del lienzo es un paisaje, tan habitual en este tipo de retratos al aire libre, repitiéndose la composición.  Conocemos los luminosos paisajes de la sierra madrileña en los retratos ecuestres y de caza de los personajes reales; en este retrato, adecuándose al aspecto formal de aquellos, encontramos de nuevo el paisaje de la serranía, acaso más suavizado en el que se escalan los planos según la perspectiva y el uso de la luz : mientras el primer plano, pedregoso, donde se coloca el caballo es el más oscuro, con tonos amarronados, a medida que va cogiendo profundidad el paisaje, va abriéndose la luz localizándose el foco lumínico en la zona central –baja en la que se recortan la parte delantera del caballo creándose así un contraste. El celaje ocupa la mayoría del fondo que va ascendiendo en la escala de azul hasta oscurecerse en la parte superior, con unas finas nubes en blanco  que lo atraviesan , aquí se favorece el contraste con  el rostro del rey, de un blanco casi inmaculado.

 

Al principio ya se apuntó la correlación formal (composición, elementos, simbología, tratamiento pictórico) entre este retrato y el famoso del príncipe Baltasar Carlos, de esta evidencia han surgido interpretaciones e hipótesis diversas de las que no sabemos hoy por hoy cuál es la acertada. No existen noticias documentales que ayuden a aclarar la autoría de la obra. La utilización de métodos científicos de análisis (hemos recogido dos muestras de pigmentos para que llegado el momento sean analizadas y que entregamos adjuntas en el informe destinado al monasterio de San Millán) que puedan parangonar resultados con obras cuya autoría esté satisfactoriamente comprobada, quizá, sólo quizá, pueda ayudar a esclarecer quién pudo pintar este retrato ecuestre de Carlos II.



[1] 1661-1700. Hereda el trono al morir su padre Felipe IV en 1664, su madre Mariana de Austria actúa como regente hasta su mayoría de edad.

[2] Tomadas del estudio-inventario sobre los lienzos del Monasterio de S. Millán que hace Ismael Gterrez. Pastor.